Downtown Poet
Septiembre 19, 2008
El Downtown Poet vigilando la ciudad
Es preciso y menester hablar del Downtown Poet: Identificarlo, saber diferenciarlo del Uptown Poet, estar alertas a sus oscuras, bajas y lascivas intenciones. Con el Uptown Poet comparte la habilidad de la palabra, pero el Downtown Poet se diferencia por no tener ese estereotipo físico de la mayoría de nuestros conciudadanos. Hay Downtown Poets feos. Hay Downtown Poets guapos, pero su pelo es trinche hija, tú me entiendes. Si “los poetas se hacen poetas para conseguir mujeres” los Downtown Poets deben ser doblemente poetas porque su destino con las mujeres es más cruel y despiadado.
Para el Downtown Poet, el Queirolo de Quilca es su segunda casa. Conoce a todos los meseros del lugar. No le fían cerveza porque los meseros siempre desconfiarán de los Downtown Poets. El Downtown Poet siempre llevará su poemario en su bolsita artesanal, junto con el huiro de ocasión. Siempre habrá una chica universitaria que irá con su amiga a explorar el centro y entrar a Quilca para sentirse algo marginal y sucia. Las burguesas necesitan vengarse de sus padres de vez en cuando levantándose uno que otro puntito de las clases populares. Baño de pueblo le llaman. Hija, yo sé que tú me entiendes.
El Downtown Poet vigila las mesas cercanas y si ve a una chibola universitaria con su amiga sentadas solas, se acerca y les dice amablemente para acompañarlas. Si lo chotean, no problem chochera, siempre hay más. El Downtown Poet tiene un envidiable efecto teflón. Les dirá que la cerveza no va con él, sino mejor una res, pisco y ginger ale. El trepador chilcano. Luego les sacará el poemario y les leerá algún par de poemas donde seguramente habrá algo como “sus muslos tiernos / dulces y diáfanos / ¿tendré que repetirte todas las veces que esta vez / tendrás tú que pagarme por la hora de sexo?”. Poemas de sexo, alcohol y prostitutas. Porque el Downtown Poet tiene como ícono a Bukowski. Si él la hizo, por qué no el Downtown Poet?
Ya borrachas (el Downtown Poet tiene una cabezasa), les dirá a las dos para seguirla en su departamento, leer más poemas, lanzar más, quizá unos tiros, escuchar música de unos grupos franceses caletazas. Que su biblioteca es inmensa y aquí se puede especular: Quizá el tamaño de la biblioteca del Downtown Poet sea siempre inversamente proporcional al tamaño del miembro viril. Hay veces que las dos le atracan. A veces solo una. A veces ninguna.
El Downtown Poet sabe qué hacer siempre en todos esos casos: Decirle a sus amigos de la Revista donde trabaja como editor que se levantó a dos chibolas de la explotadora burguesía peruana, bajo la mirada envidiosa del Uptown Poet que a lo más que puede llegar es a levantarse tías en el Juanitos.
Y si compartes el perfil del Downtown Poet pero nunca pudiste saber qué mierda era un oxímoron o pensaste en Washington Delgado era el último jale crema, siempre puedes aplicar a la pose del izquierdista: http://www.lapaginadefinitiva.com/dbcursillo/cursillo. No falla.
Ya si eres Downtown Poet e izquierdista, tu vida sexual está asegurada.


Septiembre 19, 2008 at 6:29 pm
Pero no siempre les damos trago, pues u_u
Linda la página definitiva ah : D
Por cierto, tu artículo entraría fácil fácil en una crónica de choledadprivada.com
Septiembre 19, 2008 at 9:19 pm
No jodas. Lo de Choledad Privada es un chiste.
Septiembre 21, 2008 at 6:48 pm
Estás terriblemente mal, Martincho.
Creo que las niñas actuales, si es que viene alguien a decirles que han leido lo último de Gulielminpietro, lo que le van a decir es “quien es” y aunque se lo expliquen, no se van a abrir de piernas. Ni de a vainas. Lo he intentado y nada, mas bien te dicen: “que aburrido”.
Ahora que la cultura tiene tanto valor como un millón de intis, ¿para qué sirve dárselas de sabihondo?
Por eso que Salas, Faverón, Rendón, Ybarra, Aguirre e Iparraguirre de seguro que no tienen sexo heterosexual en bastantes décadas. Homosexual seguro que si. Pareciera, sí que si.
Pero tu eres distinto ¿no?
PD: Por si acaso, Gulielminpietro fue un argentino que jugó en el Inter de Milan. Y eso sí ha hecho que una dama se abra de piernas. Resultaba que le gustaba el fútbol.
Septiembre 21, 2008 at 7:10 pm
“Johann Sebastian Mastropiero”, la próxima vez búscate un mejor sobrenombre. Y no sabes de lo que hablas.
Septiembre 21, 2008 at 9:27 pm
1.- yo puedo ser tu amigo pero no te presentaré a mis hembras
2.- no seas gracioso con ybarra pq te puede caer su brazo armao
Septiembre 22, 2008 at 1:02 am
Carisimo Cesare:
1. Tu respuesta cae ante mi cual avioneta de aeromodelismo en los Pantanos de Villa. Qué se puede decir, salvo que ya no podré ser tu Capitán Renault ni tú mi Rick Blaine.
2. No soy gracioso con Ybarra. Era en serio.
Septiembre 24, 2008 at 5:22 pm
Pues si, prefiero no saberlo. Para terminar como ustedes con complejo de poodle.
Septiembre 27, 2008 at 10:16 pm
jajajaja, poseros hay en todos lados y todos si se levantan a una tipa lo cuentan como si se hubisene levantado a Maju Mantilla aunque en realidad hayan sacado a la chcia de su poquebola
Septiembre 28, 2008 at 2:45 pm
A mí me dijeron maestro pokemon una vez y recién la entiendo
Octubre 12, 2008 at 1:00 pm
los chicos lindos tienen hermanas más lindas … ke tal mi comment pa star a la altura pelágica de los comments
Noviembre 14, 2008 at 5:22 pm
Oe, ese de la foto no es el coral?