La rica mafia
Marzo 23, 2009
Escritor denuncia la existencia de amarres en la literatura peruana

Alonso Cueto, Iván Thays y Rafael Roncayulo posan para la foto
Rodolfo Ybarra cree que está descubriendo la pólvora cuando dice que “que estos círculos viciosos de literatos (lisiados por la falta de creatividad o por la necesidad de una fama o un éxito esquivo, etc.,) sólo responden a un criterio de seudo-amistad por intereses, gustos, alianzas, pactos estratégicos, etc.” (sick). Ybarra cree que ha encontrado la prueba irrefutable, el documento escrito, la constatación, el ya no ya, que le servirá para decir que la mafia criolla existe y siempre habrá existido.
Falta decir que gracias a la existencia de esa mafia Perú casi ha ido al mundial de la literatura (nos conformamos con Bogotá39), casi hemos ganado un Premio Nobel, casi hemos ganado el Herralde, Gaby Wiener escribe en El País de España, ganamos un Alfaguara y los novelistas peruanos son de lo más chic en el mundo, porque preparan unos pisco sours buenazos y conocen los points para comer el mejor pan con chicharrón de la ciudad.
Igualito que la prensa deportiva con Pizarro, purita envidia.
Varela RIP
Marzo 12, 2009

Se murió, falleció, Game Over para Blanca Varela, la homenajeada y amada por todos. Nunca me gustaron mucho sus poemas pero igual me da pena que una peruana tan exitosa y envidiada por sus colegas se nos haya ido.
Como todo el mundo está ahora copiando y pegando su poesía en sus respectivos blogs, yo quiero también poner algo. No se olviden que este es un blog de investigación.
Del formidable Con Ventilador, cuando los hombres eran hombres y las poetisas mujeres de armas tomar.
Casa de Citas: “Actualmente, en la televisión hay un programa dedicado a la literatura, el de Iván Thays. ¿Vio la entrevista que le hizo a Vargas Llosa?”
Blanca Varela: “Sí la he visto y no me gusta. Es un adulón, un ambicioso. Como Chirinos y Mazzotti.”
Blanquita, Blanche, voy a extrañar esos cachetes tuyos. Agrrrrrrrr.
Tiene dientes
Marzo 7, 2009

Jesús Cossio es la Patricia Uehara de la Kontra Kultura Peruana. Ser retratado por él significa que ya eres alguien, que la hiciste mi brother, que ya eres parte de la gentita. Su “Juventud Moderna” es el Circo Beat de la Intelligentsia Joven Limeña.
De Rafo Raez y Cachuca a los Blogstars de hoy, Cossio no deja prisioneros y le mete su mordida feroz. Poseros, idiotas e hipócritas. Personajes que critican al capitalismo posmo pero al mismo tiempo se sirven de él en busca de fama y fortuna.
El problema es que Cossio no deja nada luego. Como Uehara, sin esa colorida fauna, se quedaría sin nada que decir. Son más sus trabajos contra personas que más o menos hacen algo productivo por la vida que sus trabajos que digan algo. Lo suyo es un amor/odio del star system que en el fondo idolatra porque de otro modo se le acaba la obra.
Y se le acaba porque el otro lado de su obra, la que tiene contenido, está siempre bajo la sombra del teacher de varios comiqueros peruanos, el popular Lucho “Movilidad Escolar” Rossel. No solamente Cossio imita a Rossel en sus dibujos sino que es Rossel quien le marca la hora.
Eso se nota mucho más en la obra más comentada del tándem gráfico, “Entre cuadernos y barrotes”, luego en la sobrevalorada “Rupay” y cada viernes en “Otorongo” de Perú21.
En “Rupay” por ejemplo, el vacío se nota en la falta de profundidad de los personajes, donde la reconstrucción gráfica de la violencia política no aporta mucho más a lo que ya la caviarada publicó en el “Informe Final” de la CVR. Osea, un “Hatun Wiyakuy” en dibujitos, para los flojos. Y donde los personajes se suman unos a otros en imágenes costumbristas. Un poco de sensacionalismo por allí, el color rojo a lo Frank Miller en “Sin City”, pero nada nuevo. Si “Rupay” quería ser nuestro “Maus”, se quedó lejazos.
“Lo hice por joder”, señala Cossio. “Maleteo”, “Odio lo que representan, no a ellos”. Poniéndonos un poco hermenéuticos no hay tal distinción entre la representación y el ser. El ser existe en tanto ser en el presente, ser presente, presentado, en la presencia o mejor, en su representación. Ergo, Cossio los odia, a ellos. Y al ser esta manchita de poseros su obsesión por años, ellos le completan o también ellos son parte de él. Purita envidia, pero que le da harta fama.

