Tengo el corazón partío. Por un lado me sumo a la suma de personas que están en contra del Imperio Japonés que está ahora en la Cámara Peruana del Libro. Por otro lado me revientan todos estos nuevos publishers que aparecen todas las semanas en Circo Beat, van a las fiestas de Casa Drama, toman café como buenos en K-sa Tomada y se visten todavía como si el grunge no hubiera muerto hace más de 500 años.

Doris Moromisato sacó la espada de samurai que ha heredado de sus antepasados y no se fue con pulgas: La guadaña con las Saritas Cartoneras, Estruendomudo -no era odumodneurtse?- y tantas otras editoriales pop, paguen derechos de autor, paguen por su local, organícense y en serio. Formalizarse, sacar RUC, registro, copyright, entendieron?

La Cámara Peruana del Libro no es la Feria de la PUCP pues Jaru. No te pases!

“Santiago del Prado (Lima, 1969) acaba de regresar de un viaje al lejano futuro trayéndonos textos impredecibles.” Santiago del Prado, por Santiago del Prado.

Si estás leyendo estas líneas y no entiendes nada, es que te has perdido al mejor escritor peruano desde Eielson. Realmente talentoso, huevero, chacotero, pendejo y hábil con las palabras como él solo. Confieso que me sentí identificado con ese papel de stalker en “Camino de Ximena” y me vacilé rico con sus trece mejores poemas peruanos del siglo XX. Antecediendo años luz al arribista de César Gutierrez y su 80M84RD3R0, del Prado ofrece una atemporal selección que no existe salvo en su cabeza. La conclusión debería ser que todos esos personajes -desde César Añejo hasta Enrique Vergástegui-  son también Santiaguito del Prado. Sí, señores… Santiago del Prado es el fantasma del siglo XX, nuestro mejor poeta. Y nuestro primer anti blogstar. En del Prado la máscara era el verdadero rostro. Debajo estaba el vacío. En los blogstars es al revés, y la máscara está vacía.

Y si no fuera por el gordito de ambiente de la tele y las letras, su sana pluma estaría entre nosotros.

Saludos, Santiago del Prado donde quiera que estés! Aquí te saluda tu más grande admirador!

Post data: Si alguien sabe de su paradero se agradecerá. Díganle que tengo a Ximena amarrada en mi sótano.

Firma: El mostrito de la Avenida Luchito Herniández, Jesús María

No contentos los caviares con dominar la prensa peruana e intentar infiltrarse en el gobierno, lo peor es encontrarse con caviares escribiendo en la blogósfera peruana. Peor aún que sean blogstars.

Cómo identificar un caviar blogstar? Fácil.

  1. El estilo de escritura.  Escriben larguísimo y solemnemente, como si realmente estuvieran salvando las almas de los pobres en cada post. “La democracia está en peligro”, “Esto es un atentado grave contra los principios fundamentales de la democracia”, “No permitiremos que nos recorten lo avanzado con la Marcha de los 4 Suyos”, etc.
  2. El aire de santidad. Por edad me perdí lo de las manos pintadas de blanco. A pesar de que los blogstars caviares hablan de política TODO EL TIEMPO, hablan de ella tapándose la nariz. Maduren chicos, ya pasó la hora del recreo y de Nubeluz.
  3. Better is more. Escriben demasiado. Un huevo. Tienen todo el tiempo del mundo y estoy seguro, como Aldo Mariátegui, que les pagan por hacerlo. No hay forma de dedicarle tanto a escribir lo que escriben… a menos que sus trabajos sean hueveros lo que confirmaría lo que todos sospechamos: que a los caviares les pagan por huevear.
  4. Piden disculpas por todo. A diferencia de los periodistas de verdad, que la cagan y mueren en su ley -pienso allí desde el Chato Hildebrandt hasta Aldo Mariátegui-, los caviares blogstars piden disculpas por todo. Son el colmo de lo políticamente correcto. Postean como si estuvieran aguántandose un pedo. Y seguramente se lo tiran en el baño.

Ya saben. Conozca a su caviar y conozca a su blogstar. A mi me dio sueño.

El Chato Heston, por si no lo conocen -porque seguramente no lo conocen (porque no es blogstar, aunque bien que quiere)-, es el troll del buen Lucho Aguirre (como se puede ver aquí, aquí, aquí y aquí) quien se ha embarcado, como comprobarán si se molestan en revisar los enlaces antepuestos, en una cruzada contra aquellos que se alucinan los próceres de la vanguardia digital-democratizadora-revolucionaria-que-cambiará-la-Historia-de-la-Humanidad, o sea, la web 2.0.

¿Cuál es el problema? Resulta que Aguirre, con buen juicio, ha planteado un sano debate con la espada desenvainada contra la supuesta democratización que, él no lo dice pero yo sí, está convirtiendo a esta maravillosa herramienta llamada Internet en una cacofonía brutal donde se impone quien grita más fuerte y no aquellos expertos que desde los inicios de la civilización han guiado a la humanidad al pináculo de sabiduría en el que se encuentra actualmente. Escuchemos a Aguirre, en un gran resumen del tópico que ha planteado:

Un experto no es la definición de una credencial o de un prestigio: es la descripción de alguien que se ha tomado largos años de su vida al estudio de una pequeña parcela del conocimiento. Y no lo hace con la convicción de que lo que concluya quedará inscrito en piedra para siempre: lo hace con la convicción de que detrás de él (o paralelamente a él) hay otro experto más corrigiéndolo o ampliándolo. Pero claro, puedes decidir ser experto desde tu casa -y probablemente descubrir la pólvora- o discutir -en vivo o vía lectura- con los que antes que tú pensaron en lo mismo. Hay una antigua frase -que generalmente he leído en inglés- que me encanta y que explica bien de qué se trata conocer o intentar llegar a la verdad: “Standing in the shoulders of giants”.

Por otro lado, como yo lo veo, el problema con la palabra “democratización” es que suele tener varios sentidos. En el mundo de hoy, claro, ser más democrático siempre es algo bueno. Pero cuando se trata del conocimiento aplicar democracia no tiene mucho sentido: un millón de creencias equivocadas no hacen una verdad frente a la conclusión correcta de una sola persona.

Y entonces el Chato Heston trivilializa el debate, reduciéndolo a esto

…el jipijipijay del web 2.0 vs la escandalizacion arcaica (que, ejem, si suele pedir enjuiciar anonimos).

No se ignore que los blogstars han caricaturizado a los miembros del Gran Combo Club como “bloggers-académicos-cuarentones” (vg.: “arcaicos”) que “persiguen anónimos“. Ya se sabe a quién están dirigidos los dardos.

Los blogstars tienen un nuevo recluta a favor del Summer of Love de los blogs. Más blorregos a su Gran Rebaño Club. Siguen convocando incautos que prefieren esa mal entendida democratización, que no es sino, como señala Aguirre, un sueño ácido de brutalización colectiva. Ojalá despierten.

En el momento en que Raúl Chancay, el crítercito de la derecha en la foto, pasó de ser crítico de rock en Somos a crítico de Literatura, Cine, Calzado para bebés, en El Comercio. Multioficios sin ser talentoso. Un pulpo a lo Jayo Legario. Un obrerito. Sin el cerebro de Cachimbo Melgar. Chambero. Un Epsilon menos, consumido por los alucinógenos y el Playstation. Sus reseñas siempre plagadas de sentidos comunes y referencias pop para demostrar que sigue siendo cool y chibolo a pesar de sus treinta y tantos años. Ubícate, viejazo.

Pronto, otros momentos kodak de la historia del Perú.

La izquierda se rasga las vestiduras por los descubrimientos de André Coyné sobre la vida licenciosa y licenciada de César Vallejo. Sé que decir la izquierda es mucho decir -cuatro gatos- pero igual es divertido verlos arañarse por decir que Vallejo fue un vividor.

Otro que ha saltado hasta el techo, cual gato volador, es Eloy Jáuregui. Su caso ya me parece vergonzoso, porque la chapa de Eloy Járregui no apareció por las puras. Chapa tu combi no más en Quilca con Wilson. Ahora quieres hacer de Vallejo un pendejo como tú! No te pases pues.

“Es que es un poeta, un gran poeta”. Sí, sin duda. Pero suena a lo que quisieron hacer con Melisa Patiño, donde faltaba poco para convertirla en la Beatita de Humay o algo así. Si ella es santa, mi papá es Thomas Pinchon.

Además, no me vengan con vainas. Los poetas son vividores por excelencia. Yo también escribo mi único poemario, lo chambeo bien, como nunca, gano los Juegos Florales del Porvenir como Domingo de Ramos -esa chapa te la pusieron o te la inventaste? no que te estabas muriendo? ya pareces Augusto Polo Campos, maestro- y de allí recibir el título de “poeta” hasta el final de mis días. Si alguien pone en duda mi título, diré que trabajo unos borradores que cambiarán el destino del país, de la vanguardia y del universo. Si encima, me tomó un café con Lauer en La Tiendecita Blanca, le convenzo que me haga una reseña de mis poemas inéditos en su columna de La República. Quique Sánchez puede hacer algo parecido en El Comercio. Cuando me entrevisten diré que mis influencias son e.e. cummings, Borges, el habla popular del Cono Norte, la ayahuasca, que la carátula la está haciendo Bendayán porque es recontra cool y open mind para dibujar a tanto charapita queer, y la inauguración tendrá a Laurita Pacheco.

Luego del libro con carátula hecha por el Chino Higa y reseñada por Raúl Chancay y Cachimbo en El Comercio, me iré del país a Estados Unidos, con una carta de recomendación de Toñito Cisneros, Lauer y Blanca Varela antes que se muera. Le peñiscaré los cachetes de cariño. Buscaré un postgrado en Estudios Latinoamericanos para que no jodan con el inglés. Me buscaré una tía y me enrollaré con la hija. Nos quedaremos con la fortuna y me la gastaré en licor, bien enrollado con lo beat… como Ginsberg, pero sin la nota gay. La hija de la tía y yo navegaremos por las rutas de Estados Unidos gastándonos la herencia, encima de un Gran Tiburón Blanco, llenos de drogas y alcohol. Escribiré una crónica pensando en la película protagonizada por Johnny Depp y Scarlett Johansson. Haremos esa vaina de los swingers, porque soy un poeta y tengo que experimentar. Seré corresponsal del Comercio y enviaré algunas notas insulsas pero divertidas. Y me apuntaré en algún partido de extrema izquierda o en Greenpeace. O con los lamas. La misma vaina. Moriré a los 46 años de TBC.

Como Vallejo.

Simplemente Gustavo

julio 2, 2008

Un verdadero gigante. Gustavo Faverón vino, se dio el lujo de pasearse por cuanta librería hay -te vi en el Virrey, casi me acerco a pedirte un autógrafo, firme, pero me chiveé!!!-, esperando ser atajado por algún inocuo blogstar, e incluso dio una entrevista para la blogósfera peruana.

Que nadie lo dude: Antes de Gustavo, nadie sabía bien qué cosa era literatura de violencia, y gracias a Gustavo que Miguel Gutiérrez ha sido cuadrado, como Dios manda. Su estilo de crítica literaria está hecho con la navaja en los dientes y en las puntas de los dedos. Es una suerte de Leónidas de la crítica y se le reconoce tanto su capacidad de cazador nato como su caballerosidad cuando esta amerita.

Seremos francos, sin él estaríamos a la merced de Leonardo Aguirre que fue el primer blogstar que se conozca. Y ya sabemos de qué pie cojean los blogstars!